"Él dijo, ella dijo"

Catwoman Vol 4 18.jpg
20 de marzo de 2013
Fecha en la portada
Mayo de 2013
Título original
He said, she said
Artistas de portada
Tony S. Daniel y Tomeu Morey
Escritores
Ann Nocenti
Dibujantes
Rafa Sandoval
Entintadores
Jordi Tarragona
Coloristas
Sonia Oback
Letristas
Travis Lanham
Editores
Rickey Purdin, Darren Shan, Rachel Gluckstern y Mike Marts
Cómic anterior
Siguiente cómic

Apariciones en "Él dijo, ella dijo"

Personajes principales

Personajes secundarios

Villanos

Otros personajes

  • Robin (Sólo en un recuerdo)

Localización

Objetos

Sinopsis de "Él dijo, ella dijo"

Batman descubre el robo de las pinturas del museo por Catwoman e inicia una persecución en motocicleta a la ladrona. El vigilante está tan determinado a atrapar a su objetivo que patea la moto de la mujer en movimiento haciéndola caer. La pareja empieza a luchar y Catwoman revela que ya vendió los cuadros y se gastó el dinero. Batman ataca a su oponente brutalmente, con lo que la mujer se da cuenta que el vigilante está desahogando su rabia por algo distinto a las pinturas y en lugar de responder con violencia lo abraza para mostrarle su apoyo. Batman responde al abrazo y se aferra a la mujer, mostrando que está invadido por la tristeza, tras lo cual la deja escapar. Todo esto es visto por Trip, quien se sentía culpable por haberle dado terribles trabajos recientes a Catwoman pero al verla con el héroe decide que ella no necesita protección y se marcha.

El combate con Batman dejó varias cicatrices en Catwoman, situación que la ladrona decide aprovechar para hacerse pasar por otra mujer e ir a la jefatura de policía a denunciar un asalto, aunque lo que en verdad quiere hacer es averiguar si Gwen fue capturada. En la jefatura, Gwen está siendo defendida por el abogado Rolando Gimrack, quien logra sacarla en libertad cuando descubren que las pruebas en su contra desaparecieron. Catwoman ignora lo ocurrido con Gwen y se infiltra en la jefatura, donde logra entrar en la oficina de Álvarez y Keyes e instala de forma oculta una cámara espía.

Más tarde, esa noche, Catwoman roba las pinturas al hombre que se las vendió y las regresa al museo.

Joe Pazzo, un matón del Pingüino, va rumbo a su casa cuando el papel que tiene el espíritu del demonio Escalate se adhiere a su zapato, lo que permite que el demonio lo influencie.

El contenido de la comunidad está disponible bajo CC-BY-SA a menos que se indique lo contrario.